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LOS CONTENIDOS CANARIOS EN EL ÁREA DE EDUCACIÓN ARTÍSTICA
(MÚSICA) DE LA ETAPA DE PRIMARIA
Carmen García Montes de
Oca
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La enseñanza de los contenidos canarios no debe confundirse con la enseñanza reduccionista y exclusiva de «lo canario» a través del entorno y lo que es cercano a los niños y las niñas de nuestra Comunidad, pues lo que se debe intentar es que el alumnado aprenda a conocer y utilizar su acervo cultural como medio de expresión habitual para llegar hasta lo universal. Es decir, el patrimonio cultural más cercano (fiestas, tradiciones, costumbres, folclore, etc.) y todos los aspectos significativamente relevantes de la civilización más próxima, no sólo le aportarán conocimientos acerca del presente histórico y social, sino que contribuirán a fomentar sus dotes de observación y lo prepararán intelectualmente para que conozca y comprenda la realidad de otras épocas, culturas y forma de vida de los pueblos.
De no ser así, probablemente se desarrollarían dichos contenidos de forma parcial y no se daría la visión global de los mismos, limitando los intereses a desarrollar por los alumnos y las alumnas.
El objetivo es que la inclusión de los contenidos canarios se haga de una manera natural, quedando impregnado el currículo desde las programaciones de centro hasta las de aula; así se evitará que queden estos contenidos reducidos a lo puramente anecdótico.
Hasta ahora, muy poco se ha recogido sobre este tema por parte del profesorado de la Comunidad. Sabemos que en las aulas de Educación Primaria se están llevando experiencias muy interesantes e innovadoras, pero topamos una vez más con esa dificultad que «creen tener» las maestras y los maestros en el momento de reflejar por escrito lo que hacen en la práctica diaria. Desde aquí, y puesto que debemos desarrollar un aspecto práctico sobre los contenidos canarios, se les anima a trabajar a lo largo del curso con nuestra realidad, que ofrece -entre otras cosas y de manera poco frecuente- un campo rico en recursos musicales, amplio y generoso en centros de interés en torno a los cuales organizar las programaciones del área, proporcionándonos, además, una actuación más gratificante en el aula. Si además lo escribimos y divulgamos, habremos realizado un trabajo de recopilación que facilitará esa comunicación tan necesaria entre enseñantes.
2.
CONSIDERACIONES PEDAGÓGICAS ![]()
Muchas son las razones educativas que justifican el tratamiento de los contenidos canarios en el currículo del área de Educación Artística (Música) dentro de la Etapa Primaria. En primer lugar, es importante considerar las peculiaridades del medio y la cultura canaria como objeto de estudio y conocimiento para llegar a entender el entorno como transmisor de una cultura, en este caso artística, que ha sabido combinar lo autóctono con todos los elementos traídos de fuera y los de paso en esta tierra de confluencia, para transformarlos en un producto difícil de identificar con sus precedentes.
Tenemos muchos ejemplos en nuestro folclore: la berlina, el pasacatre, o el caso de la isa, o jota canaria, que debe su forma actual, según muchos historiadores y musicólogos, a la pervivencia de tres elementos dispares en tiempo y procedencia: el canario, danza aborigen que se acompañaba de un cantarcillo de procedencia sefardita, con la jota peninsular aclimatada luego al Archipiélago (recordemos que Sebastián Ramos acostumbraba a decir «vamos a echarnos una jotilla») y la coreografía es el añadido más reciente y traído de América por nuestros emigrantes.
En Canarias ha confluido un mestizaje de culturas que se han ido adaptando a nuestra idiosincrasia, ya sea cambiando léxicos, utilizando topónimos del medio natural; otras veces se han conservado respetando su origen, es decir, elementos que ya pertenecen al patrimonio cultural sea cual sea la procedencia. Es el caso del folclore popular infantil, que ha llegado hasta nuestros días y pervive casi en su totalidad gracias a la transmisión oral familiar, lo que explica la riqueza de versiones aparecidas. Todo ello forma parte de la llamada «pedagogía popular», difusora de costumbres, valores y tradiciones, y por la que debe empezar cualquier proceso de investigación que estudie la cultura canaria partiendo del medio. Constituye, además, un recurso maravilloso porque está destinado a niños de cualquier edad, y no se somete a la exigencia de tener que adaptar los materiales a los niveles cognitivos propios de las edades concretas de los niños; al contrario, aúna a chicos y grandes en un corazón común y sin tiempo.
En segundo lugar, considerar lo canario como soporte curricular para estudiar y conocer la cultura universal partiendo del entorno. Así, podemos estudiar el ciclo vital de las estaciones del año a través de los cantos de trabajo, relacionados con las distintas labores y que se entonan durante las faenas agrícolas: canto de segadores (Segando y trillando, canto de El Hierro, según las versiones de Valentina la de Sabinosa o el grupo Tejeguate, de Frontera); el canto del boyero o güeyero, el más conocido de todos los cantos funcionales canarios y que tiene mucho parecido con los cantos de ordeño venezolanos; la tonada herreña, de claro sabor castellano, es el deje con que el labrador mantiene mansas las vacas de su yunta mientras ara la tierra; los cantos de la molienda que se siguen usando en La Palma y El Hierro y que recuerdan los de algunos pueblos africanos. Asimismo, los cantos que se entonan durante las faenas del mar: los cantos de «llamado», que realizan los pescadores con silbos y cantos entonados a palo seco.
Otros ejemplos lo constituyen las danzas de compás ternario tan abundantes en nuestro folclore y que guardan relación directa con otras danzas del mundo: el valseado de la isa y la seguidilla, las polkas, etc., y que a partir de su aprendizaje podemos conectar con el vals vienés, francés, la polka alemana y tantos otros. Lo mismo ocurre con la música de salsa, el merengue, presentes en casi todas las manifestaciones populares en las que la música tiene un papel protagonista como las verbenas, los bailes del carnaval, etc. Y que ya ha dejado de ser «lo exótico» para convertirse en popular por formar parte del bagaje musical de nuestra juventud.
Los cantos de cuna o «nanas», presentes en todos los continentes y que han respondido siempre a impulsos y precisiones universales, se han relacionado con prácticas y costumbres muy generalizadas. Podemos partir de la enseñanza-aprendizaje de cualquier nana nórdica o africana para llegar a reconocer algo propio, utilizando procesos metodológicos de las corrientes musicales de este siglo (método Orff, Dalcroze, u otros), aplicación enriquecedora e igualmente válida.
Por último, hay que tener en cuenta el artículo 5 del Decreto 46/1993, de 26 de marzo de 1993, por el que se establece el currículo de la Educación Primaria, en el que se dispone: 1. Los objetivos de etapa enunciados (art. 4 del Decreto) suponen en la Comunidad Autónoma de Canarias el tratamiento de los aspectos relacionados con nuestra historia y realidad sociocultural, tales como:
- El conocimiento de la cultura e instituciones canarias.
-El conocimiento y aprecio de nuestro patrimonio natural, cultural e histórico, contribuyendo activamente a su conservación y mejora.
- La valoración de las peculiaridades de la modalidad lingüística canaria. 2. Los aspectos señalados en este artículo deberán contemplarse en las diferentes áreas a lo largo de toda la Educación Primaria.
Haciendo referencia al mismo documento, en la introducción del área del Conocimiento del Medio Natural, Social y Cultural se especifica: «Para la persona, el medio es hábitat natural, entorno vivencial y contexto significativo.(...) Por otra parte, el medio en su dimensión social nos informa sobre los valores, los saberes, las tradiciones... en definitiva, de la cultura que debe ser transmitida por la institución escolar y, en consecuencia, debe incorporarse como contenido esencial en el currículo de todas las áreas..».
3.
RELACIÓN DE LOS CONTENIDOS CANARIOS CON LOS DE EDUCACIÓN
ARTÍSTICA (MÚSICA) EN EL CURRÍCULO DE LA ETAPA PRIMARIA
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La educación musical en Primaria se propone suscitar una experiencia viva y directa de la música que permita al alumnado descubrir qué es, para qué sirve, cómo se construye y funciona su lenguaje, su valor de uso social, y su disfrute a través de la escucha y la práctica activa.
Este encuentro con el hecho musical abarca una gran variedad de contenidos que se traducen en una gran diversidad de experiencias didácticas y de modalidades de acción. La inclusión de contenidos canarios en el desarrollo curricular de la educación musical plantea, por ello, la necesidad de satisfacer una doble exigencia: por una parte, la de concretar qué aspectos de nuestra realidad musical deben tratarse en el aula; y, por otra, la de propiciar la construcción de itinerarios de trabajo capaces de responder a la diversidad del alumnado, con cuya contribución se ha de producir las obras y los juegos musicales tradicionales y clásicos del patrimonio cultural canario, situándolas en su contexto artístico-cultural.
Dichos contenidos se trabajan específicamente dentro del área de Educación Artística en los bloques que se relacionan a continuación (aunque sin detallar la totalidad de los contenidos de cada bloque): Bloque 4: Canto, expresión vocal e instrumental.
La canción:
- Canciones y romances del repertorio tradicional infantil canario.
- Cantantes de Canarias.
Los instrumentos musicales en la escuela:
- El cuerpo como instrumento rítmico.
- Instrumentos de fácil manejo y aprendizaje tradicionales canarios y de su entorno.
( Con los procedimientos y actitudes correspondientes).
Bloque 6: El lenguaje corporal.
Tipos de danza:
- Bailes y danzas tradicionales de Canarias.
- Juegos tradicionales infantiles.
- Juegos funcionales, tradicionales y de personaje.
( Con los procedimientos y actitudes correspondientes).
Bloque 8: Artes y cultura.
- La obra artística en el ámbito sociocultural: manifestaciones artísticas y obras representativas de nuestra cultura.
- La obra artística en la escuela y en el entorno:
- Exposiciones y manifestaciones artísticas.
- La práctica artística como ocio.
- Reconocimiento e identificación de las manifestaciones y obras artísticas más relevantes del entorno. Fiestas folklóricas y rituales
( Con los procedimientos y actitudes correspondientes).
4.
ORIENTACIONES DIDÁCTICAS. EJEMPLIFICACIÓN ![]()
«Imaginemos cuán diferentes podrían ser nuestras clases si previamente hubiéramos sido capaces de detectar el historial sonoromusical del grupo con el que queremos trabajar o comunicarnos musicalmente».
A)
PROPUESTA DE EJE ORGANIZADOR O CENTRO DE INTERÉS ![]()
Sugerimos trabajar en torno a un eje que relaciona directamente el medio natural canario con la educación musical: el paisaje sonoro.
¿ Por qué?
Las niñas y los niños sienten una curiosidad natural por descubrir el mundo que les rodea. Y es el caso que el medio natural y social que les rodea es sonoro. Sea como agentes o como receptores, esta dimensión de la realidad impregna su experiencia humana física y psíquica.
Optamos por ejemplificar actividades, a modo de sugerencia, para la consecución de unos objetivos comunes a los tres ciclos de la etapa y que deben ser manejadas en su conjunto por el profesorado, que elegirá aquéllas que sean susceptibles de aplicación en el aula.
- Comprender las características y las posibilidades del sonido, la imagen, el gesto y el movimiento como elementos de representación y utilizarlas para expresar ideas, sentimientos y vivencias de forma personal, creativa y autónoma, en situaciones de comunicación y juego.
1. Proporcionar entornos sonoros bien diferenciados para que el alumnado aprenda a discriminar distintos sonidos (del día, de la noche, del campo, de la ciudad, del papel, de las hojas...) y percibir las cualidades del sonido (duración, altura, intensidad, timbre ) y de los elementos que constituyen la música (ritmo, melodía, dinámica, forma).
2. Descubrir su cuerpo como su primer instrumento, capaz de hacer muchos ruidos, de imitar sonidos y ritmos cada vez más sofisticados y complejos.
3. Reconstruir nuestra identidad a partir del estudio del paisaje sonoro y contribuir a su rescate.
El universo sonoro no es algo que esté ahí, envolviendo al niño, fuera de él. Es también el resultado de sus acciones, de su interacción con la realidad. El movimiento de las cosas y las acciones humanas dejan unas huellas peculiares: los sonidos. Cada sonido es un fenómeno físico, pero constituye a la vez la señal de una presencia susceptible de representar un movimiento o una acción, de ejercer la función de símbolo; cada sonido nos cuenta una pequeña historia: la imagen auditiva de las cosas. Por ejemplo, cuando oímos el sonido del afilador, evocamos una actividad humana que está a punto de desaparecer de nuestro entorno sonoro.
A menudo, la satisfacción que siente el niño al producir sonidos, al descubrir su habilidad exploratoria con los objetos, llega a rebasar el simple aspecto físico del sonido. El placer de escuchar y producir sonidos le lleva a convertirlos en material simbólico, a desarrollar juegos sonoros mediante construcciones fantásticas de carácter narrativo o descriptivo. Así, el sonido se convierte en objeto de conocimiento y elemento mediador de su experiencia y de la imagen del mundo que va construyendo. Tomemos, pues, como punto de partida esta experiencia inicial del alumnado con el fenómeno sonoro musical.
Seguiremos con el alumnado el mismo proceso que emplea el músico:
MÚSICO escuchar analizar/improvisar componer DOCENTE información aplicación comunicación
| RECOGIDA DE INFORMACIÓN | RECONOCIMIENTO APLICACIÓN | COMUNICACIÓN |
explorar escuchar escoger |
escuchar analizar comprender improvisar interpretar |
crear improvisar componer |
Como sustrato metodológico a todas las fases del proceso usaremos dos estrategias básicas para la enseñanza-aprendizaje: el juego y el movimiento.
Fase
de diagnóstico y motivación ![]()
Previo a las actividades está la fase de diagnóstico y motivación que todo docente deberá realizar con su grupo de alumnos, para conocer lo que sabe y lo que no sabe acerca de lo que es el paisaje sonoro y de qué está compuesto.
Información:
explorar, escuchar ![]()
1. Escucha de diferentes sonidos del exterior; en las zonas rurales, los sonidos de los animales, de las actividades del campo, del viento entre los árboles, del chasquido de las hojas secas al pisarlas, del tintineo en el taller del tornero, de la carpintería y sus sierras eléctricas, de las campanas, de los cencerros de las cabras, etc.
2. Imitación de secuencias de sonidos similares a los escuchados.
3. Discriminación auditiva de sonidos y ruidos producidos dentro de la clase, con objetos que emitan sonidos similares a los escuchados en el exterior. Se podrán clasificar según alguna de sus cualidades: grande/pequeño, grueso/fino...
4. Representación gráfica de algunas cualidades de esos sonidos: grave/agudo, forte/piano, largo/corto, etc.
5. Recogida y grabación de diversos elementos sonoros que aún se conservan en nuestro entorno canario (recordemos que estamos en un buen medio para ello, añadiendo, además la variedad entre las islas): cantos de molienda, el sonido acompasado y rítmico del telar, de las cantinelas de juegos de corros, de plazas, calles, del patio, nanas y arrullos, cantos para los bebés (el panderito, mano muerta, guineos, etc.).
6. Anotación en el cuadernillo de campo de las peculiaridades de algunos sonidos que nos llamen la atención especialmente, bien sea porque ya han desaparecido, porque no se conoce demasiado o porque lo practica una sola persona en el pueblo. Nos ayudará en otras fases.
(Sobra decir que, dependiendo del ciclo y nivel con que se está trabajando, se aplicarán diferentes grados de complejidad y rigor a las actividades).
Aplicación:
analizar, interpretar ![]()
1. Interpretación de algunos ostinatos rítmicos partiendo de los sonidos percibidos.
2. Realización de diferentes ejercicios de articulación y vocalización a partir de retahílas, canciones, adivinanzas y trabalenguas. Sirvan de ejemplo las siguientes:
| Estando el gato sentado Estando el gato sentado en su casa de ranchera, pasó por allí un ratón y le dijo: ¿ Qué haces ahí bandolero? Estoy afilando mis leznas de oficio de zapatero. ¿ Me hace usted unos zapatos que me vengan a gusto bueno? Yo sí se los hago a usted |
pero de su mismo cuero Vete al infierno pelado que de raujas está lleno, Yo soy un hombre muy rico que de todo grano tengo. Tengo millo, tengo trigo y tengo paja de centeno, Y en medio de esas palmas tengo mi cacho masurero. |
| Coplas Soy la molinera del lugar vecino, que por agua vengo para mi molino, todo el santo día me lo paso yo va dale que te dale, dale que te dale. Tris, tris, tras tras, al son de la triquitriqui al son de la triquitra. Tris, tris, tras tras, al son de la triquitriqui las horitas se me van. Trabalengua |
Adivinas Tacoronte tiene dos, una Tejeda y Tejina; va con Tahíche y Teror no con Agüímes ni Güímar. |
3. Representación de diferentes juegos con mímica y gestos, entre los que pueden estar: La molinera, cuya canción se señaló anteriormente, La torre en guardia, Antón pirulero, o tantos otros.
4. Emisión de sonidos diferentes con la voz, tapando y destapándonos la boca con la palma de la mano para comprobar la variación de su intensidad y altura.
5. El pulso de nuestro entorno: escuchamos nuestro entorno y nos damos cuenta de la gran variedad de pulsos que existen: relojes, pasos, semáforos, motores. Imitamos con la voz todos esos pulsos e inventamos otros. Después de escuchar el entorno, tomamos una pulsación de referencia y nos adaptamos a ella, la recreamos en una marcha.
Comunicación:
improvisar, componer ![]()
Esta será la fase más interesante del itinerario trazado; en ella trataremos de conseguir que el alumnado ponga en práctica todo lo que ha aprendido y procesado hasta el momento y dé rienda suelta a su creatividad. Haciendo referencia a la frase de Fernando Palacios, «crear buenos oyentes es labor de años», no pretendamos que en un solo curso ya esté todo conseguido y démosles las pautas necesarias para que la improvisación y la obra creada tenga coherencia dentro del panorama que hemos elegido.
1. Con las grabaciones recogidas, realizamos un collage, interponiendo los diferentes sonidos en el orden que queramos, con una duración de un minuto por sonido, aproximadamente.
2. Volvemos a escuchar el resultado del collage y buscamos un motivo para representar gráficamente cada una de las fuentes o elementos sonoros -aquí, posiblemente, sea conveniente guiar la actividad con sugerencias para obtener ese resultado coherente-, que iremos situando sobre un "mapa". Al final, nos quedará una representación, minuto a minuto, de lo que suena y dónde suena. Si lo hacemos de manera figurativa, obtendremos un gran mural de nuestro paisaje: suenan los pájaros y en el mural aparecen los pinos, el triquitriqui del telar, pues aparece un telar, y así sucesivamente.
3. Repartidos en pequeños grupos, componer e interpretar una obra musical. Utilizaremos para la elaboración de la partitura la misma representación gráfica de los sonidos del entorno, de tal forma que se facilite su lectura a todos los componentes del grupo. Se especificará en la partitura cómo se va a interpretar, si se utilizará la voz, los instrumentos, los signos de repetición, si lleva un texto para una canción, y todos aquellos elementos del lenguaje musical ya sea convencional o no convencional.
En las actividades anteriores se ha ofrecido una idea general acerca de la utilización del entorno sonoro utilizando, sobre todo, el juego como recurso metodológico. Si nos basamos en el movimiento el proceso es igual de válido. Aquí se proponen otras actividades para ello.
El sonido como respuesta al movimiento
1. Tocar el sonido: - Descalzos sobre madera, sentir la vibración producida por los golpes que den otros compañeros. - Sentarnos o apoyar el pecho sobre los altavoces del equipo de música. -Detener con los dedos la vibración de cualquier objeto sonoro ( el triángulo, los platos, el gong o instrumentos de parche).
2. Ver el sonido: - Colocar un vaso con agua sobre los altavoces del aparato de música con los graves destacados, se formarán pequeñas ondas en la superficie. - Repartimos trozos de papel sobre la piel de un tambor y lo acercamos a una fuente sonora: vibrará y pondrá en movimiento el papel. - El papel sobre las cuerdas de una guitarra; sucede lo mismo.
3. Representamos el sonido o su ausencia, el silencio: - A través de cualquier lenguaje, plástico, corporal o visual, inventamos signos que nos permita relacionar el lenguaje sonoro con otros lenguajes. - Realizar secuencias con objetos que representen ritmos determinados e interpretarlos quitando cada vez un objeto de distinta posición.
El movimiento como respuesta al sonido
1. Escuchar la canción de la danza del trigo o Cho Juan Periñal: Enseñar la canción utilizando metodologías modernas: primero el texto, luego la melodía, añadirle desplazamientos, juegos de palabras, gestos y mímica que reproduzcan las diferentes labores de labranza, trabajar los giros y palabras canarias que aparecen en el texto de la canción, etc.
2. Aprender los pasos del baile con juegos para trabajar el paso de la isa , con los pies, las manos, desplazamientos y luego formalmente.
- Interiorización de ritmos de compás ¾ con distintos esquemas, interpretándolos con palmas, pitos, rodillas, por parejas, individualmente, etc.
- Desplazamientos en corros y en línea, con juegos variados hasta que el ritmo esté captado
- Realización conjunta de toda la coreografía de la danza.
- Elaboración de un musicograma con cada una de las acciones del baile del trigo. Los versos del canto se refieren a la recolección de este cereal y de cada una de las operaciones agrícolas que se realizan, además de las caseras, como tostar el grano, molerlo y amasar el gofio o el pan. (Usar la versión de Barlovento que es de las más fieles).
ALONSO QUINTERO, E.: Folclore canario. 1985. Edirca, Las Palmas de Gran Canaria.
Interesante libro de consulta para el profesorado, en el que se recoge un buen trabajo de estudio etnográfico del folclore de las islas y las influencias europeas y americanas.
MEDINA, I.: Cuentos canarios para niños. 1983. Centro de la Cultura Popular Canaria. La Laguna.
La autora acerca el niño al conocimiento del medio canario, las tradiciones y costumbres a través de narraciones muy divertidas que permiten realizar pequeñas representaciones y coreografías sencillas. Incluye un complemento didáctico con propuestas de trabajo y actividades relacionadas con los cuentos.
MEDINA, I.: La canción del Alisio. 1989. Centro de la Cultura Popular Canaria, La Laguna.
Canciones y poemas infantiles de fácil aplicación en el aula de segundo y tercer ciclo. En la segunda parte, la autora ofrece unas orientaciones pedagógicas, a modo de actividades, de algunos de los poemas.
NODA GÓMEZ, T.: La música tradicional canaria hoy. 1978. Cabildo Insular de Las Palmas de Gran Canaria, Las Palmas de Gran Canaria..
Este libro presenta una visión amplia y bastante completa de la música tradicional canaria, presentando sus características, canciones y danzas folclóricas. Útil para toda la etapa.
PÉREZ VIDAL, J.: Folclore infantil canario. 1986. Cabildo Insular de Gran Canaria, Las Palmas de Gran Canaria.
Libro de consulta obligada. Es un estudio profundo de recopilación de materiales folklóricos en la isla de La Palma, aunque también incluye versiones de otras islas y posible procedencia de los mismos. Está dividido por temas: cantos y juegos del hogar, cantos de la plaza, oraciones, adivinanzas, dichos y otras composiciones de difícil recitación.
RAPISARDA, J.: El sarantontón. 1988. Pérez Galdós, Las Palmas de Gran Canaria.
Repertorio de canciones y juegos para Educación Infantil y Primaria, que permite desarrollar capacidades motrices, melódicas, rítmicas, etc. Se trata de un libro y una grabación con 41 canciones originales del autor. Los capítulos versan sobre juegos musicales, iniciación al canto, danzas, instrumentos, juegos de patio, movimiento, cuentos musicados, villancicos y canciones escolares. La obra aporta interesantes ideas y recursos para los maestros, sirviendo además, de punto de partida para el diseño de nuevas actividades.
RODRÍGUEZ, A.: Juegos y canciones tradicionales. 1986. Centro de la Cultura Popular Canaria, La Laguna.
Texto muy apropiado para desarrollar actividades interdisciplinares con el área de Lengua Castellana y Literatura, así como un trabajo globalizador en el área de Educación Artística.
RODRÍGUEZ, A.: Juegos infantiles tradicionales. 1986. Centro de la Cultura Popular, Santa Cruz de Tenerife.
En la misma línea que el libro anterior, hace una recopilación de juegos para practicar en el patio del colegio, la calle o en la plaza. Apropiado para la Educación Infantil y los primeros niveles de Primaria.
SAAVEDRA, S.: Coplas y canciones canarias. 1985. Centro de Cultura Popular Canaria, La Laguna.
El contenido de este libro es muy apropiado para realizar trabajos de investigación con el alumnado del tercer ciclo, sobre los diferentes tipos de coplas que se conservan en el archipiélago y posibles versiones en otros pueblos. Tiene íntima relación con el bloque de lenguaje musical.
SCHAFER, R. M.: El nuevo paisaje sonoro. 1985. Ricordi, Buenos Aires.
Murray Schafer nos muestra en esta obra una manera práctica y personal de conectar al alumnado con el apasionante mundo de los sonidos y la música. El estudio de los sonidos (acústica) y la forma en que son percibidos y procesados (psicoacústica) son abordados en un estilo abierto hacia múltiples direcciones: la investigación, las diversas posibilidades creativas, la integración en todas las áreas de conocimiento, etc.
El profesorado puede observar cómo a través de las actividades propuestas en esta obra el autor persigue desarrollar la comunicación y el criterio personal en su alumnado, estimular en él la curiosidad, conduciéndolo hacia la exploración y la investigación científica; procura sensibilizarlo especialmente en todos los aspectos perceptivos y en la audición en particular, y promover una mayor conciencia frente al entorno acústico, insistiendo sobre el importante tema de la polución sonora.
TARAJANO, F.: Canarias canta. 1983. Centro de la Cultura Popular Canaria, Santa Cruz de Tenerife.
Se trata de una recopilación de coplas, seguidillas, romances, realizada a partir de las experiencias de nuestros mayores y de otros elementos que componen la poesía, la música oral y el habla popular canaria. Muy útil y necesario para el trabajo en el aula.
TARAJANO, F.: Más de 2000 adivinas. 1989. Centro de la Cultura Popular Canaria, Santa Cruz de Tenerife.
Nuestros mayores han sido las cadenas de transmisión oral de adivinas y romances. Muchas son fruto del espíritu creador del pueblo canario, otras son universales; lo que interesa de este trabajo es ver cómo se aclimatan y cómo las expresa cada pueblo, las variantes que presenta una misma adivina a pocos kilómetros de distancia.
VV. AA.: Juegos y juguetes de nuestros mayores. 1996. Materiales curriculares INNOVA. Libretas Canarias 7. Dirección General de Ordenación e Innovación Educativa. Gobierno de Canarias.
Recopilación de canciones, romances, juegos y juguetes hecha por el aula etnográfica del Colegio de Cuermeja en La Aldea de San Nicolás (Gran Canaria). Precioso material para utilizar dentro del aula. Este texto está acompañado de una grabación.