¿Saben ustedes cómo llegar a ser más
viejos que sus padres?
¿Saben cómo vivir eternamente?
¿Se imaginan que podrían pesar tanto como diez
aviones Jumbo, sin tener que engordar?
¿Saben cómo escachar a una persona dejándola
más plana que un CD, sin que sienta nada en absoluto?
No, no estoy hablando sobre ningún mundo fantástico
de ciencia ficción. Estoy hablando sobre este mundo
– el mundo en que vivimos.
Estos hechos asombrosos sobre el espacio, el tiempo y la masa
aparecen como resultado de la Teoría de la Relatividad,
descubierta por uno de los más famosos científicos
de todos los tiempos: Albert Einstein.

El
próximo año se cumple el centenario de sus descubrimientos,
así que será conocido como el Año Einstein.
Se hablará mucho de Relatividad el próximo año.
El problema es que la mayoría de la gente no tiene
idea de qué trata esa celebración. Aunque puedan
haber oído algo sobre la Teoría de la Relatividad,
no sabrán nada de ella. Creen que es demasiado difícil
de comprender para la gente corriente.
Eso es un error; no hay nada difícil en ella, tal como
espero mostrarles. Al final de esta charla serán una
de las excepciones que conozcan el fascinante Mundo de Albert
Einstein.
La Relatividad empieza considerando qué sucede cuando
uno va rápido.
Y quiero decir muy rápido, a velocidades cercanas a
la de la luz: 300.000 kilómetros por segundo.
¿Cómo se puede alcanzar tales velocidades? Pues
en una máquina como ésta, situada en las afueras
de Ginebra, Suiza, en el Laboratorio Europeo de Física
de Altas Energías, conocido como CERN.

Tomemos
unas minúsculas partículas subatómicas
y pongámoslas en este tubo hueco. Entonces las impulsamos
mediante intensos campos eléctricos para acelerarlas.
El tubo parece recto pero no lo es.

Mirándolo desde este ángulo vemos que tiene
una ligera curvatura. De hecho, es parte de un círculo.
El tubo se enrolla alrededor de sí mismo para formar
un enorme círculo, de 27 kms de circunferencia. La
máquina es tan grande que tardaríamos unas cuatros
horas en darnos un paseo a lo largo de ella.
Está enterrada bajo el suelo, así que no se
la puede ver desde la superficie.
Pero pueden hacerse una idea del tamaño de estos aceleradores
de partículas por éste que les presento aquí,
en el Laboratorio Fermi, a las afueras de Chicago, en los
Estados Unidos.

Se
hace que las partículas giren alrededor del tubo muchas
veces, alcanzando más y más velocidad. Es algo
parecido a un lanzador de martillo olímpico, haciendo
girar el martillo alrededor de la cabeza varias veces para
aumentar su velocidad antes de lanzarlo.
Lo primero que descubrimos es que hay una velocidad límite.
No podemos conseguir que algo vaya más rápido
que la velocidad de la luz.
No importa lo fuerte que impulsemos las partículas,
ni durante cuánto tiempo mantengamos el impulso; 300,000
kms por segundo es el límite.
¿Por qué?
Una buena manera de verlo es decir que mientras más
rápido viaja un objeto más pesado se hace.
La Teoría de la Relatividad explica cómo la
energía pesa, tiene masa. Eso se resume en la ecuación
más famosa de Einstein: E = mc2.
E es la energía, y m es la masa que acompaña
a esa energía; c2 es la velocidad de la luz al cuadrado
y se incluye para permitirnos escribir la masa en unidades
de energía.
Así que mientras la partícula se va acelerando
debe volverse más pesada a causa de la energía
extra que ahora posee. No puede captar la energía extra
sin que además coja la masa extra que va con la energía.
Y eso a su vez significa que es más difícil
conseguir acelerarla todavía más. Es como empezar
empujando una carretilla y terminar intentando empujar un
camión de diez toneladas.
Cuando se mueven al 90% de la velocidad de la luz las partículas
pesan el doble de lo normal.
Y cuando se aproximan a la velocidad límite, la masa
se convierte en infinita.
En Stanford, California, donde tienen un acelerador lineal
de 3 kms de longitud, aceleran minúsculos electrones
a velocidades tan cercanas a la de la luz que emergen por
el otro extremo con una masa 40,000 veces superior a la que
tenían cuando partieron.
Si a ustedes los aceleráramos a la misma velocidad
que esos electrones acabarían pesando el equivalente
a diez aviones Jumbo.
¿Qué creen que le pasa a la masa de esos electrones
cuando llegan al reposo de nuevo?
Al detenerse pierden toda la energía que tenían,
lo que significa que pierden toda la masa que iba con esa
energía. Así que la masa de los electrones vuelve
a ser la que era originalmente.
Energía y masa van juntas. Si tienes energía,
tienes masa; si tienes masa, tienes energía.
Este bolígrafo tiene masa, por tanto ¿que significa
eso?
Significa que tiene energía, incluso aunque no se mueva.
Tiene una forma empaquetada de energía.
¿Cuánta energía hay en este bolígrafo?
¡Suficiente para devastar toda la isla de Tenerife!
Si la energía contenida en él fuese liberada
de repente sería equivalente al estallido de una bomba
nuclear.
Pero no se preocupen, está empaquetada de forma segura.
NO podemos disponer de ningún modo de esa energía.
Pero hay ciertas circunstancias especiales donde una pequeña
fracción de la energía empaquetada en forma
de materia puede ser liberada. Eso ocurre cuando la parte
central de un átomo – llamada núcleo –
se divide o fusiona con otro núcleo atómico
para formar otros tipos de núcleo.
Ésa es la fuente de energía de las bombas nucleares
y de las centrales nucleares: energía en forma de materia
que se convierte en otras formas de energía, tales
como calor, luz, y otros tipos de radiación.
Así que eso fue lo primero que descubrió Einstein
acerca de lo que ocurre cuando se viaja muy rápido:
que no se puede en ningún caso alcanzar la velocidad
de un rayo de luz a causa del incremento de masa.
Pero todavía estaba por llegar una sorpresa aún
mayor.
La velocidad afecta al tiempo.
El tiempo pasa más lentamente para un astronauta en
una nave espacial a gran velocidad que para un controlador
de la misión en tierra.
El
reloj en la pared de la nave espacial va despacio y también
el parpadeo de las luces en el panel de control.
Todo lo referente al cuerpo de la astronauta va despacio:
su frecuencia respiratoria, su pulso cardíaco, incluso
el ritmo de su envejecimiento.
¿Es consciente ella de esos cambios? No.
La cuestión es que si todo lo que hay en la nave espacial
se ha ralentizado, entonces sus procesos cerebrales se habrán
ralentizado también, en la misma proporción,
y por lo tanto, también sus pensamientos.
Si miras un reloj lento con un cerebro lento, entonces el
reloj parecerá normal.
De hecho, la vida en la nave espacial continuará normalmente,
en cuanto a lo que concierne a la astronauta. Sólo
desde el punto de vista del controlador de la misión
todo lo que ocurre allá arriba se ha ralentizado.
Si están interesados, la magnitud de ese retraso viene
dada por esta fórmula. El tiempo del astronauta es
t’ y t es el tiempo del controlador de la misión.
La velocidad de la nave es v y c es la velocidad de la luz.
A partir de ahí podemos ver que si v es alrededor del
90% de c, la expresión bajo la raíz cuadrada
vale 0’25, lo que significa que t’ es 0’5
t. Así que al 90% de la velocidad de la luz el tiempo
se ralentiza hasta la mitad de lo que es su velocidad para
el controlador de la misión.
Y si la nave viajara cada vez más cerca de la velocidad
de la luz, v/c podría aproximarse a 1, la expresión
bajo el signo de la raíz cuadrada se convertiría
en cero, y t’ podría aproximarse a cero, lo que
significa que el tiempo en la nave, en efecto, llegaría
a detenerse. ¡Ustedes podrían vivir para siempre!
Por supuesto, no se podría sentir que se estaría
viviendo para siempre. ¿Por qué? Porque vuestro
cerebro se habría parado.
Pero no importa, este retraso del tiempo nos ofrece algunas
interesantes posibilidades.
Supongamos, por ejemplo, que ustedes mismos tuvieran una de
esas naves espaciales de gran velocidad. Podrían invitar
a sus padres y a sus maestros para hacer un viaje de crucero
en ella. Los suben a bordo pero ustedes no viajan con ellos.
Luego los lanzan a una velocidad cercana a la de la luz.
Mientras tanto ustedes llevan una vida normal. Los años
pasan. Ustedes crecen, dejan la escuela, consiguen un trabajo,
tienen niños, los niños crecen.
Entonces un día, recuerdan de repente a sus padres
y profesores. Ellos todavía están volando alrededor
del universo. Ustedes deciden hacerlos regresar.
Ellos salen de la nave no mucho más viejos que cuando
se subieron a ella. Mientras tanto ustedes han ido envejeciendo
de forma normal. Resulta que ahora ustedes tienen más
años que los que ellos tenían cuando inicialmente
se subieron a la nave. De modo que ahora son ustedes más
viejos que sus padres y profesores.
¿Y ahora quién manda?
Ahora bien, me apresuro a añadir que tales naves de
velocidad ultraelevada no existen y ni siquiera es probable
que lleguen a existir. Serían demasiado caras.
Pero en aquellos aceleradores de partículas de los
que hablé antes es posible acelerar minúsculas
partículas radioactivas a velocidades próximas
a las de la luz. Esas partículas se transforman en
otras partículas subatómicas después
de un cierto tiempo característico denominado su vida
media.
Lo que hemos visto es que a grandes velocidades su vida media
aumenta.
En un famoso experimento, la vida media se incrementó
en 30 veces su valor normal. 30 veces es exactamente lo que
esta ecuación de Einstein habría predicho para
cualquier cosa que viaje a esa determinada velocidad.
Otra cosa que vale la pena mencionar es que aunque nosotros
hemos hablado de esta ralentización del tiempo como
una característica de las altas velocidades, de hecho,
el tiempo se ralentiza a todas las velocidades, incluso a
las velocidades a que estamos acostumbrados en nuestra vida
diaria.
Según voy de un lado para otro me muevo en relación
a ustedes, lo que significa que mi tiempo va más lento
que el suyo. Estoy envejeciendo más lentamente, pensando
más lentamente, mi reloj está yendo más
despacio.
¿Entonces significa eso que ahora que ya no me estoy
moviendo necesito ajustar mi reloj para recuperar ese tiempo
perdido y de ese modo sintonizarlo con sus relojes?
No y la razón es que al tipo de velocidad a la que
me estaba moviendo el efecto es muy, muy pequeño.
Una vez calculé que si alguien estuviera conduciendo
un tren expreso durante toda su vida laboral podría
envejecer menos que su esposa, que tuviera un trabajo de oficina,
pero no más de una millonésima de segundo. ¡Apenas
vale la pena preocuparse por ello!
Hay una cosa más que quiero decirles sobre lo que ocurre
a altas velocidades. No sólo afecta al tiempo, también
afecta al espacio.
Mientras más rápido va una nave más pequeña
se hace. Cuando va al 90% de la velocidad de la luz la nave
se encoge a la mitad de su longitud normal.
Y no sólo la nave, sino todo en su interior, incluyendo
la astronauta (es el espacio mismo el que se contrae). A la
velocidad de la que estamos hablando, la astronauta queda
aplanada a la mitad de su anchura normal.
Ella no sentiría nada. Los átomos de su cuerpo
se han encogido a la mitad de su anchura normal, así
que sólo necesitarán la mitad de la talla normal
del cuerpo para encajar cómodamente.
Ella ni siquiera podrá ver que las cosas se han contraído.
Eso es así porque su retina, en la parte trasera del
ojo, que contiene la imagen de lo que ella está mirando,
se ha contraído en la misma proporción. De esa
manera, la escena que ella está viendo todavía
ocupa la misma fracción de la retina que ocuparía
normalmente, por lo que al cerebro le parece normal.
Incrementando la velocidad hasta casi la velocidad de la luz,
la nave podría contraerse hasta ser más estrecha
que un CD, y la astronauta seguiría dentro sin sentir
nada en absoluto.
Ahora bien, todo esto suena muy confuso: la gente sin poder
ponerse de acuerdo sobre los intervalos de tiempo y las distancias.
Pero las cosas no son tan malas como parece, no cuando las
vemos de la manera en que Einstein las vio.
Echen un vistazo a este bolígrafo.
¿Qué ven desde ahí? Ven un bolígrafo
corto, porque ustedes están alineados en la dirección
en la que apunta el bolígrafo. Lo ven de modo oblicuo.
Ustedes, en cambio, ven un bolígrafo largo. Eso es
porque lo están viendo de costado.
¿Les preocupa a ustedes el hecho de estar unos y otros
en desacuerdo sobre la apariencia del bolígrafo? ¿Acaso
no están viendo la misma cosa?
Por supuesto que no les preocupa. Se dan cuenta de que lo
que pueden ver no es nada más que la proyección
bidimensional del bolígrafo en un plano perpendicular
a su línea de visión.
Pero el bolígrafo no existe en dos dimensiones, existe
en el espacio tridimensional.
Si quieren saber cuál es la verdadera naturaleza del
bolígrafo, tienen que tomar en cuenta no sólo
la longitud proyectada sino además su extensión
a lo largo de la línea de visión en la tercera
dimensión.
Para ustedes, el bolígrafo se extiende un buen trecho
en la tercera dimensión; mientras que para ustedes,
en cambio, tiene muy poca extensión a lo largo de su
línea de visión. El resultado es que cuando
cada uno de ustedes utiliza sus propias medidas individuales
de la longitud proyectada perpendicularmente a su línea
de visión con la longitud proyectada a lo largo de
su línea de visión, tanto los unos como los
otros llegan al mismo valor para la longitud verdadera del
bolígrafo en el espacio tridimensional.
Dado que ustedes están de acuerdo en la longitud tridimensional,
ya no se preocupan más por las diferentes apariencias
del bolígrafo. Las reconocen como lo que son: meras
proyecciones de la realidad, contempladas desde diferentes
puntos de vista.
La genialidad de Einstein fue encontrar que había una
explicación parecida de los diferentes tiempos y distancias
que encontramos a altas velocidades.
Propuso que en vez de tener un espacio tridimensional y una
dimensión temporal separada, deberían combinarse
en un simple espaciotiempo de cuatro dimensiones.
De esa manera una distancia medida en el espacio de tres dimensiones
sería meramente una proyección tridimensional
de lo que realmente es cuatridimensional.
De manera similar, una medida de tiempo sería meramente
una proyección unidimensional de la realidad cuatridimensional,
a lo largo del eje del tiempo.
Ya no necesitamos preocuparnos más sobre si la astronauta
y el controlador de la misión tienen ideas diferentes
sobre la distancia entre la parte frontal y la trasera de
la nave, o sobre los intervalos de tiempo.
Como la gente que mira el bolígrafo, esos intervalos
y distancias diferirán dependiendo del punto de vista
de cada uno. En el caso del bolígrafo, eso depende
de dónde están sentados en la sala con relación
al bolígrafo. En el caso de la nave espacial, depende
de cuál es su velocidad relativa.
La cuestión realmente importante es que, cuando insertan
sus propias medidas individuales de tiempo y espacio en la
fórmula para calcular la longitud en cuatro dimensiones,
llegan al mismo resultado para la longitud o intervalo cuatridimensional.
El hecho de que todo el mundo esté siempre de acuerdo
en las medidas en cuatro dimensiones es lo que nos hace creer
que la realidad es realmente cuatridimensional.
Ahora bien, me doy cuenta perfectamente de lo difícil
que es pensar en términos de cuatro dimensiones. No
es algo que podamos visualizar fácilmente.
Esto es lo mejor que puedo hacer, aunque sea un poco tramposo.
Estos cuatro dedos, representando las tres dimensiones del
espacio y una de tiempo deberían, estrictamente hablando,
ser todos ellos mutuamente perpendiculares entre sí.
Eso es imposible de demostrar – y siempre es penoso
intentar hacer cosas imposibles.
Pero si ustedes no son demasiado quisquillosos sobre la incorrección
de los ángulos, es una buena imagen mental a tener
en cuenta.
De hecho, nosotros los físicos no dependemos de tales
imágenes mentales. Dejamos que los matemáticos
piensen por nosotros.
Para calcular distancias de acuerdo con la geometría
ordinaria tenemos una fórmula que involucra tres términos
– cada uno muestra la contribución a la distancia
total proveniente de cada una de las tres proyecciones espaciales.
Para hacer cálculos en cuatro dimensiones, simplemente
tenemos que añadir un cuarto término para representar
la contribución de la proyección sobre el eje
del tiempo.
OK. Lo que he estado contando hasta ahora cae bajo la etiqueta
de la Teoría de la Relatividad Especial de Einstein.
Es todo lo que tiene que ver con la manera en que el espacio
y el tiempo son afectados por la velocidad relativa.
Ese fue el descubrimiento que hizo en 1905 y que es la causa
de la celebración en el 2005, al cumplirse 100 años.
Pero Einstein tuvo que ir más lejos y unos diez años
después publicó su Teoría de la Relatividad
General.
Déjenme que les cuente ahora algo sobre ello. Trata
sobre la forma en que el espacio y el tiempo se ven afectados
también por la gravedad.
Supongamos que tenemos una nave espacial en órbita
sobre la Tierra. Sus motores están apagados, así
que está avanzando sin esfuerzo en una órbita
circular.
Decimos que la razón por la que se está moviendo
en círculo, en lugar de en línea recta, es porque
la Tierra ejerce una fuerza gravitacional sobre ella.
Una astronauta sale fuera de la nave para dar un paseo espacial.
Ella está ahora moviéndose en órbita
alrededor de la Tierra, porque la gravedad está tirando
de ella también.
Está viajando en una órbita casi idéntica
a la de la nave espacial.
Lo cual es muy extraño.
¿Cómo sabe la gravedad cuán fuerte debe
tirar de la astronauta, que es mucho más ligera, con
el fin de conseguir que ella siga la misma trayectoria que
la aeronave?
Einstein tuvo una intuición. Dijo que estábamos
considerando el problema de manera equivocada.
Hasta entonces, la gente pensaba que la trayectoria natural
que debía seguir un objeto era una línea recta,
y que siempre que se desviara de la línea recta (como
es el caso de la aeronave o la astronauta paseando en órbita
circular) debería ser a causa de una fuerza.
Lo que Einstein hizo fue eliminar las fuerzas gravitacionales.
Propuso la revolucionaria idea de que en las cercanías
de un cuerpo como la Tierra la trayectoria natural no era
una línea recta.
La trayectoria natural era la seguida por la nave y la astronauta.Una
trayectoria curva, porque la Tierra había curvado el
espacio.
La Tierra reposa en una especie de hondonada, como en una
caldera.
La situación es bastante similar a la que encontramos
en las pista de carreras de coches donde las curvas están
peraltadas.
En tales casos, la trayectoria natural no es una línea
recta. Si el conductor quita sus manos del volante el coche
se deslizará alrededor de la curva con total naturalidad.
Y eso es lo que les ocurre a la nave espacial y a la astronauta
– y también a la Luna – cuando se deslizan
alrededor del circuito peraltado provocado por la curvatura
que la Tierra produce en el espacio.
Todo lo que pasa cerca de la Tierra, o cerca de cualquier
otro cuerpo celeste – como el Sol – se ve afectado
por ese tipo de curvatura gravitacional.
Y eso incluye a la luz.
El Sol curva los rayos de luz provenientes de las estrellas
lejanas en su camino hacia nosotros, haciendo que parezca
como si la estrella se hubiera desplazado.
La medición del desplazamiento aparente en la posición
de las estrellas cuando el Sol se interpone entre nosotros
y ellas fue lo que proporcionó la prueba experimental
de que la idea de espacio curvado de Einstein era mejor que
la ley de Newton basada en fuerzas gravitatorias.
Y cuando la gravedad se hace excepcionalmente intensa, la
curvatura del espacio puede hacerse tan pronunciada que nada
en absoluto, ni siquiera la luz, puede trepar hacia fuera
de esa escarpada curvatura.
Eso es lo que llamamos un agujero negro.
Al igual que la gravedad afecta al espacio también
afecta al tiempo.
¿Sabían ustedes, por ejemplo, que el tiempo
transcurre más rápido en la planta alta que
en la planta baja?
Así que si se retrasan haciendo los deberes, podrían
trabajar más rápido en lo alto de un gran edificio
que a nivel de la calle. Sus mentes trabajarían más
veloces y podrían escribir más rápido.
En todo caso no lo recomiendo. Por una parte envejeceréis
más rápido y moriréis antes.
Por otra parte, el efecto es tan insignificante, que necesitaríais
un equipo científico altamente sofisticado para ser
capaces de detectar la diferencia.
Pero el efecto existe y ha sido medido.
Y fuera en el espacio, especialmente en las cercanías
de los agujeros negros, donde la gravedad es extremadamente
intensa, el ritmo con que el tiempo transcurre depende muchísimo
de la posición relativa respecto al agujero negro.
Estos son algunos de los efectos en el espacio y el tiempo
provocados por la gravedad. Como dije, todos ellos tienen
que ver con la Teoría de la Relatividad General de
Einstein.
Espero que ahora tengan la posibilidad de darse cuenta de
porqué estamos haciendo tanto alboroto sobre el próximo
año Einstein.
Además espero que, habiendo oído esta charla,
se sientan capaces de explicar a sus padres y a la gente en
general al menos un poco de todo este rollo.
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